Desde la recepción.
Hemos hecho el turno de noche. Hemos visto a un huésped entregar una reserva impresa de una plataforma que nunca conocimos, con nuestra propia bienvenida pagada en comisión. Nos hemos sentado con hoteleros revisando facturas, viéndolos encogerse cada vez que aparecía otra línea de una OTA. Hemos visto cómo es el sector desde detrás del mostrador y sabemos lo que cuesta. De ahí nació Tribii. No de una sala de juntas. No de una presentación a inversores. De una recepción, un martes a última hora, después de que el último huésped hubiera subido.




